Una vez conocí a un inversor que trataba de averiguar el curso de la economía basándose en los anuncios de citas del periódico. Los que lo conocieron más tiempo que yo decían que acertaba y a mí personalmente me parecía una ridiculez, una teoría absurda, un indicador ridículo habiendo, por otro lado, indicadores más directos sobre el curso de la economía. 

Pero no hay cosa más divertida que tratar de ver una lógica en lo aparentemente ilógico, así que me he formulado esta pregunta para saber exactamente si la prostitución podría ser un indicador bursátil. 

Economía visible vs invisible

Una cosa sí es cierta y es que, cuando apostamos en la bolsa, nos apoyamos en la economía visible pero no lo hacemos en la invisible, en el mundo del dinero B y podemos intuir que es igual o más fuerte que el dinero A así que, por narices, tiene que influir en las corrientes del dinero.

La prostitución y la droga son los sectores que más dinero mueven dentro del lado oscuro de la economía aunque no son los únicos. El terrorismo y el mundo de las sectas también tienen negocios millonarios que juegan un papel al margen del dinero oficial. 

El blanqueo de dinero

La principal preocupación de los delincuentes de todos estos sectores tan lucrativos es, precisamente, blanquear el dinero, es decir, tratar de conseguir que el dinero ganado de sus actos delictivos entren dentro del circuito legal así que es posible que un trasvase continuado permita un intento de blanqueo continuado. 

Podríamos deducir, entonces, que si el negocio de la delincuencia, sea cual fuere ésta, es próspero, posiblemente, suponga una introducción en el mercado legal de todo ese dinero y por tanto también podría ser positivo para la economía del país. 

Dinero legal que es ilegal y luego legal otra vez

Sin embargo ¿de dónde viene el dinero de la prostitución y la droga? 

Los usuarios de estos «servicios» y «productos», pagan con su dinero y lo más probable es que éste venga de fuentes legales, por lo que podríamos deducir que la mayoría del dinero de estas fuentes viene de un canal legal, se convierte en ilegal y pasa a ser legal mediante los sistemas de blanqueo pero no se trata de un flujo equitativo. Es más que probable que los horribles comerciantes de estos servicios no puedan blanquear al mismo tiempo que ganan así que cabría entender que si hay muchos anuncios de servicios de citas en los periódicos se puede deducir que hay demanda suficiente como para poder cubrir toda esa oferta y que por tanto, la riqueza va a acumularse en manos de los canales B en detrimento de los canales A del dinero. 

Todavía no hemos hablado de la fuga de capitales, de blanqueo en otros países, del origen de las mafias… es tan difícil evaluar todo eso (que, por otro lado, resulta tan difícil rastrear), que utilizar el indicador de la prostritución como un indicador fiable me resulta tan inverosímil como ir al vidente de turno. 

Dos excepciones

Sólo se me ocurre dos excepciones por medio de las cuales pudiéramos deducir la prostitución como un canal posible para medir la bolsa. 

La primera excepción es que fuéramos exportadores internacionales de prostitución en todo el mundo y que fuera una importante fuente de ingresos. Si así fuera, entonces sí podríamos utilizar el factor de las citas como un elemento indicador… pero esas citas tendríamos que consultarlas en los periódicos de nuestros principales clientes internacionales. Es un dato que desconozco por completo y la impresión que tengo es que somos más consumidores que exportadores. 

La otra excepción está relacionada con la prostitución de lujo. Si hay muchos anuncios de prostitución de lujo, podríamos suponer que tenemos muchos clientes con un nivel muy elevado de adquisición. 

Políticos corruptos

Unos de los clientes más habituales de las prostitutas de lujo son los clientes corruptos. Si aumenta el servicio de prostitución de lujo y no hay ningún escenario de corrupción publicado en los medios, podríamos deducir que los usuarios no están molestos con los impuestos que pagan porque no se preguntan a dónde van a parar y por tanto no hay una necesidad por parte de los medios de ofrecer información de casos de corrupción de políticos. Si no se lo preguntan es que no les duele el bolsillo y  la razón es porque están ganando bastante dinero (las masas se enfurecen cuando les falta para vivir). 

A pesar de ello, son casos cogidos con pinzas, deducciones que no tienen sentido. Es divertido hacer estas deducciones pero sigo pensando que usar otros indicadores más claros (como el PIB, los datos del paro, etc.), tiene más sentido

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *